Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
Me dice una voz: ¡Escribe!
Recoge los pedazos de tu alma.
Después de todo lo pasado,
No debes dormirte en la calma.
Tu vida ha tenido un recomienzo,
Dios te dio nuevas oportunidades.
Recoge los pedazos de tu alma,
Y une de nuevo las mitades.
Hacía mucho tiempo
Que yo no escribía.
No era que no pudiera,
Tan sólo no sentía.
Había rezumado
El odio de mi alma.
Me había remojado
En la desesperanza.
¡Piedad, Señor!
Tenme piedad.
Yo sé que he pecado.
Mi corazón no está en paz,
Está desesperado.
¡Piedad, Señor!
Tenme piedad.
A ti he ofendido.
Mi ser desmoronado está,
Por lo que he cometido.
¿Y ahora yo qué hago?
¿Y ahora yo qué digo?
No tengo más motivo
No tengo inspiración.
La muerte en un latido.
El ser entre la nada.
La vida en un segundo,
Carente de emoción.
Feliz cumpleaños, Señor
A Ti yo te deseo.
Que todo hoy sea amor,
Que el día sea bello.
Que en Tu día, oh, Señor,
El hombre a Ti te sienta.
Que sea un día sin pasión,
Sin maldad ni miedo.
La mente está embotada,
Como un castigo divino.
Sin capacidad de escribir,
Me siento como mendigo.
Pidiendo por las palabras,
Rogando por inspiración.
Esperando, insulso, a la musa.
A que ella me de su bendición.
Frente a una hoja de papel,
Enfrentamiento con una mente en blanco.
Cuando el dolor se desborda por la piel
Y el sentimiento se convierte en tacto.
Las emociones comienzan a desbordar,
El corazón está por detenerse,
Contenido en la sola soledad,
Donde sólo existe la muerte.