Poemas
Versos para detenerse
Poemas nacidos de la introspección, la memoria y la búsqueda interior.
Cada uno es una pausa. Una pregunta. Un reflejo.
Algunos hablan del amor. Otros de la pérdida, la fe, el tiempo o la condición humana.
Una selección de versos escritos a lo largo de los años, unidos por una misma necesidad: comprender.
El grito del silencio me envuelve
No deja con su ruido que yo piense
Me ahoga en oleadas de trastornos
Y hace que mi mente desconecte
Me obliga a olvidarme de mí mismo
Me envía de regreso al pasado
Me empuja nuevamente al futuro
Sacude sin piedad todos mis hados
De nuevo tu y yo estamos juntos.
Y caminamos sujetos de la mano.
Y sin pensarlo decimos frases cursis.
Queriendo demostrar que nos amamos.
Y caminamos firmes por la vida.
Sin detenernos por las distracciones.
Sin hacer caso de aquellos mirones,
Que quieren nuestra vida destruida.
Pasó el tiempo del glamour, de reflexión y hedonismo.
Llegó la hora de actuar y no pensar en uno mismo.
Llegó el momento de cambiar, de transformar el mundo entero,
Y de amar y de crear. Cambiar las armas por “te quiero”.
Y el proceso es difícil. Pocos comprenden lo que pasa.
El mundo cambió en un segundo, como un bombazo en tu casa.
Ya no existe más aquello que nos movía en el pasado.
Ahora Dios toca a las puertas: si aprendimos lo enseñado.
Desde y hasta
con el qué y delante
La vida nos pasa
No deja sobrantes.
Y llega y llueve
En el corazón
Cuando por fin
Entramos en razón.
Después de mucho navegar en un mundo de basura,
Regresé a la realidad, entumecido y en ayunas.
Sin saber, ni comprender, lo que había sucedido,
Y por qué, yo, de repente, estaba todo encanecido.
Miré con susto el espejo y me encontré con ojos tristes.
Cansados, turbios, hundidos, como si fuese un mal chiste.
Sin comprender y aun con miedo miré abajo, a mis manos,
Y me encontré con mil arrugas que asemejaban a un anciano.
¡Cómo quisiera que el tapón en mi cabeza,
Se destrabara y me dejara libre!
Quiero salir de la cárcel de mi mente,
Y dejar que mis fantasmas vuelen libres.
Quisiera aflojar cadenas,
O romperlas en miles de pedazos,
Y volver, volver a ser quien era,
Sin amarres y sin miedo a fracasos.
Habíamos jurado proteger, del mal
lo que es nuestro planeta.
Y, a través del tiempo, lo hicimos bien.
Cumplimos cabalmente nuestra meta.
Pasamos a través de cambios y muerte.
De destrucciones y renacimientos.
Vimos a la humanidad nacer,
Y crecer y descubrir conocimiento.